Ciudad Juárez, Chih.- Al menos 10 pipas cargadas con combustible de contrabando ingresan todos los días por la aduana de Ciudad Juárez sin presentar ningún tipo de pedimento, burlando la vigilancia federal y demostrando que el tráfico ilegal de hidrocarburos opera de manera ininterrumpida en esta frontera.
Esta vulnerabilidad en los cruces internacionales de Chihuahua se suma a la crisis nacional de huachicol fiscal expuesta por el periódico El Norte de la ciudad de Monterrey en su edición nacional del domingo 28 de junio, donde se documenta que las redes de contrabando se mantienen imparables pese a la militarización de las aduanas en el norte del país y el constante despliegue de operativos de seguridad.
El modus operandi de estos grupos consiste en introducir gasolinas y diésel provenientes de Texas evadiendo el pago de los impuestos correspondientes. Aunque en diversas regiones las mafias recurren a declarar falsamente los combustibles como lubricantes o químicos de menor valor, los reportes sobre Ciudad Juárez apuntan a un esquema de omisión total, donde las unidades de carga logran pasar los filtros sin siquiera contar con el documento aduanero de importación.
El ingreso sistemático de este hidrocarburo irregular representa mermas millonarias en recaudación y pone en evidencia fallas severas en las inspecciones. A pesar de los discursos oficiales que aseguran una reducción en el contrabando gracias a la presencia militar, la entrada diaria de esta decena de unidades pesadas a territorio juarense confirma la persistencia de estructuras de corrupción al interior de los recintos aduanales.



