Lima. Perú.- El presidente interino de Perú, José Jerí, enfrenta su momento más crítico tras cuatro meses en el cargo, con el Congreso a punto de decidir su posible remoción por escándalos que involucran reuniones secretas con empresarios chinos y acusaciones de tráfico de influencias.
Jerí asumió la presidencia el 10 de octubre de 2025, tras la destitución de Dina Boluarte por incapacidad moral en medio de una ola de delincuencia. Como presidente del Congreso, accedió por sucesión constitucional y debía conducir el país hasta las elecciones generales del 12 de abril de 2026. Sin embargo, la crisis estalló con revelaciones periodísticas sobre citas nocturnas ocultas con dos empresarios chinos: uno contratista estatal y otro investigado por presunto tráfico de madera.
Imágenes de diciembre mostraron a Jerí con capucha y bolso ingresando a uno de estos encuentros. El mandatario explicó que se trataba de coordinar una festividad peruano-china, compartir comida y comprar caramelos, versión que varios legisladores rechazan. Esto derivó en siete pedidos de remoción y dos investigaciones fiscales: una por patrocinio ilegal y tráfico de influencias en los encuentros con los empresarios, y otra por tráfico de influencias agravado en la contratación de nueve mujeres que visitaron Palacio y luego obtuvieron empleos estatales.
La popularidad de Jerí cayó 21 puntos hasta el 37% en febrero. A pesar de ello, negó delitos en entrevistas y afirmó que sectores buscan dañar su credibilidad. El embajador de Estados Unidos, Bernie Navarro, respaldó su permanencia por estabilidad, al igual que la candidata Keiko Fujimori, cuyo bloque no apoyará la destitución.
El Congreso sesionará este martes en pleno extraordinario para votar las mociones. Con mayoría simple de los presentes, Jerí podría ser removido como presidente del Congreso —lo que implica dejar la jefatura de Estado— y el Legislativo elegiría un nuevo mandatario interino. De concretarse, Perú sumaría su octavo presidente desde 2016, profundizando la inestabilidad política a semanas de los comicios.
Jerí insistió en que mantendrá imparcialidad electoral hasta el final y no asistirá al debate, argumentando que la vía adecuada sería vacancia presidencial, no censura. El desenlace definirá si el país llega a las urnas con él al mando o bajo otro gobierno transitorio.
Me gusta esto:
Me gusta Cargando...
Relacionado