Chihuahua, Chih.- La Universidad Autónoma de Chihuahua enfrenta un severo colapso operativo, administrativo y académico que ha derivado en movilizaciones estudiantiles, protestas en la capital del estado y un profundo descontento en facultades como la de Ciencias Políticas y Sociales, donde alumnos de Psicología y otras disciplinas denuncian la falta sistemática de profesores, la escasez de mobiliario y las condiciones indignas en las que deben tomar clases.
Las denuncias ciudadanas y los testimonios de los universitarios evidencian que el problema no es nuevo, pero se ha agravado al inicio de este ciclo escolar. Estudiantes como Jesús Camacho han manifestado su hartazgo tras realizar grandes esfuerzos para llegar puntualmente a sus jornadas, únicamente para encontrarse con que las cátedras son suspendidas de último momento. Con expresiones como «pagué mi inscripción pa’ que me den clases y ahora resulta que ni maestros tenemos», el alumnado cuestiona la falta de retribución ante el esfuerzo financiero que realizan sus familias para cubrir las colegiaturas.
A esta problemática se suman casos específicos como el de Jazmín, alumna de tercer semestre, quien relató cómo en una sola materia experimentó múltiples cambios e improvisaciones de profesores debido a renuncias y a la sobrecarga de docentes que fungían como coordinadores. Esta incertidumbre administrativa ha obligado a los estudiantes a lidiar con cargas de trabajo saturadas y entregas a contrarreloj. Asimismo, alumnas como Fátima y Naomí señalaron la precariedad de la infraestructura, destacando la falta de una biblioteca propia en la facultad, lo que las obliga a pedir refugio en las instalaciones de Derecho o Filosofía, además de sufrir salones saturados sin suficientes bancas, cafeterías y aulas sin aire acondicionado durante la temporada de calor, y sanitarios tanto en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales como en FACIATEC que constantemente carecen de papel y jabón. Aunque la administración implementó como medida de emergencia permitir el cambio de hasta el cincuenta por ciento de las materias a la modalidad virtual, los alumnos denuncian que en estas plataformas tampoco se cuenta con profesores asignados o se presentan fallas técnicas debido a que los docentes son adscritos desde Ciudad Juárez y los portales colapsan.
Ante este panorama de inconformidad generalizada y el hacinamiento en las aulas, las tensiones escalaron a las calles con protestas y caminatas encabezadas por contingentes de estudiantes, profesores y activistas sociales, quienes marcharon desde la glorieta de Francisco Villa hasta la sede de la Rectoría en la calle Escorza. Las movilizaciones incluyeron una protesta prolongada y la toma temporal del edificio principal para exigir la gratuidad de los servicios educativos, la mejora urgente en la infraestructura y la asignación transparente de plazas docentes.
Frente a estas movilizaciones y mesas de negociación, el rector de la UACH, maestro Luis Alfonso Rivera Campos, fijó postura pública reconociendo la complejidad de las peticiones, pero advirtiendo sobre los límites presupuestarios de la institución al señalar puntualmente: «No venimos a decirles a todo que sí nada más porque sí», enfatizando que las soluciones administrativas y la contratación de nuevo personal deben sujetarse estrictamente a la viabilidad financiera de la casa de estudios y revisarse punto por punto.
Mientras la autoridad universitaria insiste en llamar al orden a través de los canales institucionales para evitar que las protestas entorpezcan los trámites administrativos, los universitarios exigen respuestas reales y soluciones definitivas que garanticen la calidad educativa por la cual pagaron, advirtiendo que las medidas paliativas siguen sin reflejarse en las aulas.



