Chihuahua, México.- En medio del escándalo generado por la presunta participación de agentes estadounidenses en un operativo antidrogas en la Sierra Tarahumara, circulan con fuerza versiones sobre la posible salida de Guillermo Arturo Zuany Portillo de su cargo como fiscal especializado en Operaciones Estratégicas de la Fiscalía General del Estado (FGE). Aunque hasta el momento no ha sido confirmada oficialmente una renuncia, el nombre del funcionario se ha colocado en el centro de las críticas y presiones políticas derivadas del caso.
El operativo realizado a mediados de abril en la zona de El Pinal, municipio de Morelos, resultó en el aseguramiento de un importante narcolaboratorio, pero también en la muerte de dos agentes estadounidenses y dos elementos mexicanos en un accidente. La revelación de que funcionarios extranjeros, presuntamente vinculados a la CIA, habrían participado sin la debida autorización federal detonó una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) por posibles violaciones a la soberanía nacional.
Zuany Portillo, exdirector de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), encabezó el grupo de más de una docena de agentes estatales que rindieron declaración el 7 de mayo ante autoridades federales en Ciudad Juárez. Su comparecencia, junto con el resto de los elementos, forma parte de las pesquisas para esclarecer el nivel de coordinación con los agentes foráneos y determinar responsabilidades. Al ingresar a las instalaciones de la FGR, el fiscal fue captado por medios locales y, en un tono distendido, comentó “cómo son gachos”, en aparente referencia a la presión mediática.
La renuncia del entonces fiscal general César Jáuregui Moreno, ocurrida a finales de abril, fue interpretada como el primer ajuste de cuentas político por el caso. Jáuregui asumió responsabilidad por la información inconsistente que se manejó inicialmente sobre la participación extranjera. Sin embargo, diversos analistas y voces críticas señalan que la salida del titular no resuelve el fondo del problema mientras perfiles como el de Zuany Portillo permanezcan en la institución.
Trayectoria y señalamientos
Guillermo Arturo Zuany Portillo cuenta con una extensa carrera en las corporaciones de seguridad de Chihuahua. Inició como investigador en el Grupo Antisecuestros y ocupó la dirección de la AEI desde el comienzo de la administración de la gobernadora María Eugenia Campos Galván en 2021. Posteriormente fue reubicado como fiscal de Operaciones Estratégicas, área clave en la persecución de delitos de alto impacto como secuestro y extorsión.
Su gestión ha sido elogiada por resultados operativos, pero también ha enfrentado cuestionamientos recurrentes sobre posibles vínculos con autoridades estadounidenses y falta de transparencia. Versiones periodísticas han mencionado incluso la revocación de su visa a Estados Unidos, aunque estos señalamientos no han derivado en cargos formales hasta la fecha. Tras su declaración ante la FGR, el encargado del despacho de la Fiscalía, Francisco Sáenz Soto, ratificó la confianza en Zuany Portillo y confirmó que continuaba desempeñando sus funciones con normalidad.
Repercusiones políticas
El caso ha generado tensiones entre los gobiernos federal y estatal. La administración de Claudia Sheinbaum ha enfatizado la defensa de la soberanía, mientras que en Chihuahua se argumenta que la colaboración buscaba combatir al crimen organizado en una región de fuerte presencia delictiva. La gobernadora Campos Galván ha enfrentado señalamientos directos por presuntamente permitir la intervención extranjera sin los protocolos adecuados.
Hasta el cierre de esta edición, no existe confirmación oficial de una renuncia por parte de Zuany Portillo ni de la FGE. Sin embargo, la presión pública y mediática continúa, con llamados a una renovación profunda en las estructuras de la Fiscalía para restablecer la confianza ciudadana y evitar que el episodio se traduzca en un conflicto mayor entre México y Estados Unidos.
La FGR mantiene abiertas las investigaciones, y se esperan más declaraciones y requerimientos de información en los próximos días. Cualquier movimiento respecto a la permanencia o salida de Zuany Portillo será clave para medir la profundidad de los ajustes que busca el gobierno estatal ante uno de los escándalos de seguridad más relevantes de los últimos meses en Chihuahua.



