Tell, Cisjordania.— Un grupo de colonos israelíes atacó la madrugada del lunes la mezquita Abu Bakr Al-Siddiq en la aldea de Tell, cerca de Nablus, donde provocaron un incendio y pintaron grafitis ofensivos, según denunció el Ministerio de Asuntos Religiosos de la Autoridad Palestina.
Los fieles que acudieron a la primera oración del día se encontraron con daños en la estructura, humo negro saliendo por la entrada y la puerta ornamentada manchada. Testigos reportaron vidrios rotos y una puerta dañada. Cámaras de seguridad captaron a dos personas acercándose con gasolina y pintura en aerosol, para luego huir.
Los agresores escribieron frases denigrantes contra el profeta Mahoma, junto a las palabras “venganza” y “price tag”, un término usado por extremistas israelíes para reivindicar ataques retaliatorios contra palestinos o sus propiedades, a menudo en respuesta a acciones de milicianos o restricciones a asentamientos.
El incidente se produjo en los primeros días del Ramadán, el mes sagrado de ayuno, misericordia y perdón para los musulmanes. Residentes locales como Salem Ishtayeh lo calificaron como una provocación directa contra la fe islámica.
“Me quedé en shock cuando abrí la puerta. El fuego había estado ardiendo aquí”, relató Munir Ramdan, vecino de la zona.
El Ministerio palestino informó que en 2025 se registraron vandalizaciones o ataques contra 45 mezquitas en Cisjordania. El ejército israelí y la policía acudieron al lugar, condenaron el daño a instituciones religiosas y anunciaron la búsqueda de sospechosos.
Palestinos y organizaciones de derechos humanos denuncian que las autoridades israelíes rara vez procesan a colonos por estos actos. La violencia de colonos contra palestinos ha aumentado en los últimos años: según datos del ejército israelí, en 2025 se registraron 867 ataques, un 27% más que en 2024. Los incidentes graves (tiroteos, incendios y otros delitos violentos) pasaron de 54 en 2023 a 128 en 2025.
Este repunte coincide con la gestión de Itamar Ben-Gvir como ministro de Seguridad Nacional. La semana pasada, colonos mataron al palestino-estadounidense Nasrallah Abu Siyam en otro episodio de violencia en la zona.