Washington, D.C.- El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos oficializó la inclusión del Cártel de Juárez y de la organización criminal conocida como Los Viagras en su lista de grupos terroristas transnacionales. La determinación, dada a conocer mediante una actualización en el sitio web de la Oficina de Control de Activos Extranjeros, eleva de manera drástica el estatus jurídico de ambas agrupaciones, las cuales se encontraban catalogadas previamente bajo los criterios ordinarios de persecución al tráfico ilícito de estupefacientes.
La modificación en el registro del gobierno estadounidense especifica que los perfiles operativos de las dos organizaciones delictivas mexicanas entran ahora en la categoría reservada para las amenazas terroristas de alcance global. Dentro del desglose técnico publicado por la autoridad financiera, se detallaron las diversas identidades y brazos armados asociados a estas firmas del crimen, identificando al grupo fronterizo también bajo los alias de La Línea, la organización Carrillo Fuentes o Barrio Azteca, mientras que el grupo michoacano quedó registrado de igual forma bajo la denominación de Los Blancos de Troya.
De acuerdo con los lineamientos del Departamento de Estado, esta designación se ampara en los criterios de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, ordenamiento que faculta a las agencias norteamericanas a perseguir y estrangular las redes de financiamiento de agrupaciones ubicadas fuera de su territorio nacional. Para proceder con este cambio de estatus, las oficinas de contraterrorismo elaboran expedientes minuciosos en los que no solo se evalúan los ataques criminales ya perpetrados, sino la capacidad logística y la intención latente de las agrupaciones para cometer actos que desestabilicen la seguridad regional en el futuro.
Las implicaciones operativas de esta medida conllevan repercusiones jurídicas y financieras de aplicación inmediata. A partir de la publicación de este aviso, todos los activos financieros, bienes materiales e intereses económicos de ambos cárteles que se localicen en territorio estadounidense, o que estén bajo la custodia de entidades bancarias y ciudadanos de ese país, quedan formalmente inmovilizados y bloqueados. Asimismo, el marco legal prohíbe de forma estricta a cualquier persona física o moral sujeta a las leyes norteamericanas realizar transacciones con los grupos sancionados, al tiempo que facilita la coordinación de operativos de captura con agencias de seguridad y gobiernos aliados a nivel internacional.



