El nuevo equipo de Fórmula 1 de Cadillac hará su debut en la parrilla en 2026 con una alineación que resultará familiar para muchos aficionados: Sergio «Checo» Pérez y Valtteri Bottas. Esta dupla, compuesta por pilotos con una trayectoria consolidada, llenó el último hueco en la identidad del equipo, que hasta el anuncio oficial del martes 26 de agosto había mantenido en suspense su elección de conductores. Ambos han firmado contratos plurianuales, lo que proporciona al equipo estadounidense una estabilidad inmediata en uno de los aspectos más impredecibles y desafiantes de la construcción de una escudería de F1: la selección de pilotos.
Aunque esta pareja es ampliamente reconocida y respetada, la decisión ha generado cierta decepción entre los aficionados estadounidenses. Cadillac había dejado entrever previamente la posibilidad de incluir a un piloto local en uno de los asientos, alimentando las esperanzas de ver a un talento norteamericano en su alineación inaugural. Sin embargo, la escudería optó por experiencia internacional. A continuación, se exploran las razones detrás de esta elección, el proceso de selección y las expectativas razonables para Pérez, Bottas y el equipo en su temporada debut.
¿Por qué Checo Pérez y Valtteri Bottas?
La decisión de Cadillac se fundamenta en una lógica estratégica que recuerda a los drafts de fantasía: priorizar a los mejores talentos disponibles. El equipo enfrenta una curva de aprendizaje significativa al unirse a la F1 en 2026, año en que entrarán en vigor nuevas regulaciones aerodinámicas y de motores. En este contexto, la experiencia se convierte en un activo crucial para asegurar un arranque sólido y competitivo. El comunicado oficial del martes destacó que Pérez y Bottas aportan “una combinación inigualable de experiencia, liderazgo y perspicacia técnica”, un respaldo que refleja su historial probado.
Entre ambos, acumulan 527 participaciones en Grandes Premios, 23 poles positions y 16 victorias (incluyendo tres triunfos en sprint races). El único otro piloto con victorias que parecía un contendiente serio era Daniel Ricciardo, quien cuenta con ocho triunfos, pero el australiano descartó cualquier retorno, afirmando en privado que considera concluida su carrera en las pistas. Según fuentes, Cadillac no intentó formalmente persuadirlo, a pesar de su popularidad en Estados Unidos, lo que indica que la prioridad estaba clara desde el inicio.
Pérez y Bottas traen consigo una riqueza de conocimientos adquiridos en las dos dinastías más dominantes de la F1 reciente: Red Bull (Pérez) y Mercedes (Bottas). Ambos fueron compañeros de equipo de campeones mundiales múltiples, Max Verstappen y Lewis Hamilton, respectivamente, lo que les permitió internalizar los estándares de excelencia dentro y fuera de la pista. Esta exposición a los equipos más exitosos de la última década los posiciona como guías valiosos para un proyecto novel como el de Cadillac. Aunque la F1 cuenta con muchos talentos, el número de pilotos con esta profundidad de experiencia es limitado, un factor que el equipo valoró altamente.
El director del equipo, Graeme Lowdon, exploró ampliamente el mercado, manteniendo conversaciones con diversos pilotos. Como representante del chino Zhou Guanyu, ex compañero de Bottas en Sauber (2022-2024), este último era un candidato natural, al igual que Mick Schumacher, cuyo nombre circuló en los medios. Sin embargo, fuentes cercanas al proceso indicaron que Cadillac se inclinó por Pérez y Bottas desde una etapa temprana, reflejando una decisión premeditada.
Bottas, motivado por regresar tras ser reemplazado por Sauber en su transición hacia Audi, vio en Cadillac una oportunidad para liderar un proyecto ambicioso. Su interés se hizo evidente en un video de redes sociales de principios de 2025, donde se le vio admirando un Cadillac Escalade y comentando sobre un “bonito asiento”. Por su parte, Pérez inicialmente dudó tras su abrupta salida de Red Bull a finales de 2024. El mexicano, padre de cuatro hijos, disfrutó de un año sabático que incluyó un safari en África, vacaciones en destinos como Bermudas y Madrid, y asistencia a partidos de su equipo favorito, América. Sin embargo, mantuvo un ojo en la F1, especialmente en las posibilidades que se abrirían si Verstappen hubiera cambiado de equipo, un escenario que no se materializó.
Además de Cadillac, Alpine mostró interés en ambos, pero la indecisión del equipo francés respecto a Franco Colapinto y sus patrocinadores desalentó a Pérez y Bottas. Cadillac, en cambio, ofreció contratos multianuales y un rol inmediato, superando otras propuestas vagas para 2027 de equipos con alineaciones ya definidas.
¿Qué se puede esperar de Pérez y Bottas?
La dupla no solo aporta experiencia, sino también un deseo de reivindicarse. Pérez, afectado por su salida de Red Bull, busca recuperar el brillo que lo llevó a ser apodado “Ministro de Defensa de México” por su defensa clave contra Hamilton en 2021, incluyendo el decisivo Gran Premio de Abu Dhabi. Su rendimiento decayó en 2024, pero la dificultad de sus sucesores (Liam Lawson y Yuki Tsunoda) sugiere que el problema radicaba en el coche de Red Bull, no solo en él. En Cadillac, Pérez tiene la chance de demostrar su valía.
Bottas, por su parte, busca resurgir tras tres años irregulares en Sauber (2017-2021). Aunque el equipo ha mejorado en 2025, su etapa allí fue desafiante. Cadillac le ofrece una nueva oportunidad para brillar, apoyándose en su historial de 10 victorias y segundos lugares en 2019 y 2020 junto a Hamilton.



