En declaraciones en la marcha contra la gobernadora Maru Campos, Chaparro señaló que respeta las decisiones de los órganos internos del partido, como el Consejo Nacional, pero prefirió reservar su opinión. “Yo soy muy respetuoso de las decisiones de nuestro Consejo Nacional, de nuestros órganos internos, eso hay que respetarlo. Sin embargo, creo que debemos todos guardarnos nuestro punto de vista y, sobre todo, nuestro escepticismo. Quienes somos escépticos a algunas cosas, tenemos el derecho de reservarnos nuestro punto de vista al respecto”, expresó.
El exlíder morenista chihuahuense, quien también ha participado recientemente en manifestaciones locales, evitó una valoración de fondo sobre los nuevos liderazgos y subrayó la necesidad de esperar a los resultados concretos antes de emitir un juicio definitivo. Su posición refleja una actitud prudente ante los cambios en la estructura nacional del partido, en un contexto de preparación hacia los procesos electorales de 2027.
Ariadna Montiel, originaria de la Ciudad de México y cercana a la presidenta Claudia Sheinbaum, ha sido una figura clave en la implementación de programas sociales durante las administraciones federales recientes. Al asumir la dirigencia, ha enfatizado la necesidad de combatir la corrupción y fortalecer la unidad interna del movimiento. Chaparro, quien en el pasado ha criticado lo que consideró intervenciones externas en la vida interna de Morena en Chihuahua —incluyendo señalamientos directos hacia Montiel en 2022—, mantiene un perfil activo en la política estatal y ha advertido en otras ocasiones sobre riesgos de “secuestro” de candidaturas y estructuras partidistas. Hasta el momento, el exdirigente chihuahuense no ha profundizado en mayores detalles sobre su visión de la nueva dirigencia nacional, manteniéndose en una línea de observación y respeto formal a los procesos internos.



