Marruecos, Marruecos.- En una final de la Copa Africana de Naciones 2025 que pasará a la historia por su dramatismo, Senegal se proclamó campeón al vencer 1-0 al anfitrión Marruecos con un golazo de Pape Gueye en el tiempo extra.
El partido, disputado en Rabat, mantuvo el 0-0 durante los 90 minutos reglamentarios en un duelo táctico y equilibrado. Sin embargo, el desenlace fue caótico: en el tiempo añadido, tras anularse un gol senegalés por falta previa, el árbitro concedió un penal controvertido a Marruecos por una falta sobre Brahim Díaz, revisada por el VAR.
La decisión provocó indignación en el bando senegalés. Los jugadores, liderados por el técnico Pape Thiaw, abandonaron el campo en protesta, generando un retraso de 14 minutos con altercados entre suplentes, intentos de invasión de aficionados y una fuerte presencia policial.
Tras la intervención de Sadio Mané, quien convenció a sus compañeros de regresar, Édouard Mendy detuvo con facilidad el cobro a lo Panenka de Brahim Díaz, enviando el encuentro al tiempo extra.
Allí, en el minuto 94 (cuarto del primer tiempo suplementario), Pape Gueye recibió un pase, avanzó con potencia y soltó un zurdazo imparable al ángulo superior derecho, silenciando al estadio y desatando la euforia senegalesa.Senegal levantó así su segunda Copa Africana (tras la de 2021 ante Egipto en penales), consolidándose como potencia continental. Marruecos, pese al apoyo local y la ilusión de romper 50 años sin título, se quedó con el sabor amargo de una final inolvidable por su intensidad y controversia.