HOUSTON, Texas. — Cabo Verde clasificó a los dieciseisavos de final del Mundial tras empatar sin goles contra Arabia Saudita, consolidándose como la gran sorpresa del torneo. El equipo africano, que representa a una nación de apenas medio millón de habitantes, avanzó de forma invicta en el Grupo H por encima de Uruguay y dejando en el camino al conjunto asiático, rompiendo todos los pronósticos en su debut absoluto en las Copas del Mundo.
La clasificación se selló en Houston gracias a una combinación de resultados que incluyó el triunfo de España sobre Uruguay. Al finalizar el encuentro, el plantel rodeó un teléfono celular en el campo de juego para seguir los últimos minutos del otro partido, desatando un festejo histórico al confirmarse el pase a la siguiente fase, donde se medirán ante Argentina en Miami.
La gran explicación de este milagro defensivo radica en su guardameta y capitán, Josimar José Évora Dias, conocido popularmente como Vozinha. A sus 40 años, el portero nacido en Mindelo se convirtió en un fenómeno global al mantener su arco en cero ante potencias como España y Arabia Saudita, recibiendo únicamente anotaciones en el empate ante Uruguay.
Con este rendimiento, Vozinha alcanzó una marca histórica que solo compartían los legendarios Dino Zoff y Peter Shilton, siendo el tercer arquero de cuarenta o más años en lograr dos vallas invictas en una misma edición mundialista. Su impacto trascendió las canchas, pasando de tener cincuenta mil seguidores en redes sociales a superar los dieciséis millones durante la fase de grupos.
El seleccionado dirigido por Bubista, compuesto en gran parte por futbolistas de la diáspora nacidos en países como Países Bajos, Francia y Portugal, ratificó que el orden táctico y el compromiso colectivo pueden equiparar cualquier diferencia de presupuesto en la máxima cita del fútbol mundial.



