A través de un mensaje dirigido a la ciudadanía, el edil panista afirmó que Chihuahua es “una tierra de gente libre, trabajadora y con carácter” que históricamente ha sabido defender su identidad y su forma de vida. “Lo que vimos ayer fue una marcha que prometía ser histórica y terminó desconectada de la realidad de nuestro estado, porque Chihuahua tiene identidad, dignidad y criterio propio”, expresó.
Bonilla reconoció el derecho a la libertad de expresión y a manifestarse, pero subrayó que los habitantes del estado cuentan con claridad para identificar cuando se intenta dividir a la sociedad o imponer agendas ajenas. En este sentido, señaló que la movilización, promovida por Morena para exigir la comparecencia y eventual juicio político contra la gobernadora Maru Campos —principalmente por presuntos compromisos a la soberanía nacional relacionados con cooperación en seguridad—, no reflejó el sentir mayoritario de los chihuahuenses.
El presidente municipal distinguió entre los participantes que se manifestaron de manera pacífica y lo que, a su juicio, representó un intento de politización. “Mi respaldo y el de las y los chihuahuenses a la gobernadora Maru Campos es firme, porque su gobierno ha demostrado resultados, liderazgo y compromiso con Chihuahua”, aseveró.
Además, Bonilla enfatizó que la ciudadanía sabe “quién enfrenta de manera frontal a la delincuencia y quién ha sido permisivo con grupos criminales”, en clara alusión a contrastes con administraciones opositoras y casos nacionales recientes que, según él, Morena pretende opacar con este tipo de acciones.
El alcalde concluyó su posicionamiento destacando el papel histórico de Chihuahua en los momentos clave del país. “Chihuahua no se dobla y mucho menos se entrega”, sentenció, reafirmando la defensa de los valores, la libertad y la soberanía estatal frente a lo que calificó como un intento de desestabilización.
La marcha del sábado partió de puntos como la glorieta de Pancho Villa y generó controversia previa por denuncias de posibles bloqueos y acusaciones cruzadas entre organizadores y autoridades locales.



