El Cairo, Egipto.- Más de 70 personas murieron o resultaron heridas tras un ataque aéreo israelí contra una vivienda en el oeste de la ciudad de Gaza, denunció ayer el movimiento palestino Hamas. El bombardeo, que tuvo como objetivo un edificio de la familia Gabbun, ocurrió en una jornada marcada por la interrupción de las celebraciones por un supuesto acuerdo de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La violencia desatada ensombreció cualquier esperanza de alivio inmediato para la población gazatí.
El grupo islamista Hamas, en un comunicado oficial, calificó el ataque como una “masacre” perpetrada por “aviones de la ocupación israelí”. Según su reporte, la mayoría de las víctimas, entre fallecidos y heridos, permanecen bajo los escombros, lo que dificulta el recuento exacto de los daños. El Ministerio de Salud de Gaza, por su parte, actualizó las cifras de la ofensiva israelí iniciada en octubre de 2023, que ya suma 67,194 muertos y 169,890 heridos, un saldo que refleja la magnitud de la crisis humanitaria en el enclave.
Persisten los bombardeos y la desconfianza
A lo largo del día, se reportaron ataques en distintos puntos de Gaza, aunque no se precisaron más detalles sobre los daños. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) justificaron el bombardeo en el norte del enclave, asegurando que el objetivo era una “célula terrorista” de Hamas que representaba una amenaza inmediata para sus tropas. Sin embargo, no presentaron pruebas que respaldaran la eliminación de combatientes, lo que generó críticas por parte de actores locales e internacionales.
El ambiente en Gaza sigue cargado de temor y escepticismo. Asem Alnabih, vocero de la municipalidad de Gaza, expresó en redes sociales que la realidad en el terreno no ha cambiado, a pesar de los anuncios de un posible acuerdo. “Las felicitaciones y las celebraciones no son la mejor opción en este momento, porque todavía se está derramando sangre en Gaza”, afirmó, según reportó el medio catarí Al Jazeera. Alnabih instó a la población a posponer cualquier festividad hasta que las condiciones mejoren.
Obstáculos para la población y críticas al alto el fuego
La situación en Gaza permanece tensa, con el ejército israelí bloqueando la calle Al Rashid, una arteria vital para el desplazamiento de los palestinos. Un habitante, citado por Al Jazeera, señaló que “mientras los residentes no puedan regresar a sus hogares, la felicidad no será completa”. La periodista Youmna El Sayed, en sus redes sociales, describió el estado de ánimo en el enclave como una mezcla de “alivio, alegría, pena, pérdida, dolor y esperanza” de que termine la crisis.
El gobierno gazatí emitió un comunicado exhortando a la población a no transitar por las calles Al Rashid y Salah al Din hasta nuevo aviso, con el fin de garantizar su seguridad. Por su parte, Hazem Qassem, portavoz de Hamas, acusó al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de manipular los términos del acuerdo de alto el fuego para proyectar control y poder, según informó Qud News Network. Estas declaraciones reflejan la desconfianza hacia los avances diplomáticos anunciados.
Denuncias internacionales y llamados a la acción
La relatora especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, Francesca Albanese, denunció en su cuenta de X que los disparos israelíes contra palestinos que intentan regresar a sus hogares persisten, exigiendo el respeto al alto el fuego. Albanese cuestionó la narrativa de “desmilitarizar y desradicalizar Gaza” en nombre de la seguridad de Israel, y planteó: “¿Dónde está la seguridad de los palestinos que han sido atacados sin tregua durante décadas? ¿Dónde está la desmilitarización y desradicalización de la sociedad israelí?”.
Mientras tanto, la ONU se declaró lista para entregar ayuda humanitaria urgente en Gaza, y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) subrayó que “no hay tiempo que perder” para asistir a la población. En un comunicado emitido en las primeras horas de este viernes, la oficina del primer ministro israelí anunció la aprobación de un marco para la liberación de todos los rehenes en Gaza, tanto vivos como fallecidos, aunque no se ofrecieron detalles sobre su implementación.
La jornada dejó claro que, pese a los esfuerzos diplomáticos, la violencia y la desconfianza siguen marcando la realidad en Gaza, donde la población enfrenta un futuro incierto mientras los bombardeos no cesan.



