Milán, Italia.- Se ha desplegado un operativo de seguridad sin precedentes para la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026. Con la participación de miles de agentes, el gobierno busca proteger a atletas y dignatarios en la edición más dispersa geográficamente en la historia de la justa invernal.
El gabinete de la primera ministra Giorgia Meloni aprobó un decreto de seguridad de última hora que endurece las medidas contra protestas violentas. La normativa permite detenciones preventivas de hasta 12 horas para posibles agitadores, lo que ha generado fuertes críticas de la oposición por considerarlo una restricción a la libertad de expresión.
Cerca de 6,000 efectivos, incluyendo unidades antiterroristas, francotiradores y expertos en explosivos, vigilan las sedes desde Milán hasta los Dolomitas. La coordinación se realiza a través de una red de centros operativos que monitorean en tiempo real el flujo de información y posibles amenazas en todo el territorio italiano.
El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, informó que la policía ya frustró una serie de ciberataques vinculados a Rusia. Estos intentos de sabotaje digital tenían como objetivo oficinas ministeriales, infraestructura hotelera en Cortina y sitios web oficiales relacionados con la organización de los Juegos.
La presencia de una unidad del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha desatado indignación y protestas en Milán. El gobierno italiano aclaró que los agentes estadounidenses solo tienen un papel asesor y operarán estrictamente dentro de las misiones diplomáticas de su país, sin funciones ejecutivas en suelo italiano.
A pesar de las aclaraciones, grupos de estudiantes y sindicatos mantienen manifestaciones activas contra la represión y la participación de delegaciones en conflicto. Mientras tanto, las autoridades reportan que los sistemas de vigilancia funcionan al máximo para garantizar que la ceremonia en el Estadio San Siro se desarrolle sin contratiempos.