Washington, D.C. — El expresidente Bill Clinton afirmó este viernes ante legisladores que “no hizo nada malo” ni vio indicios de los abusos sexuales cometidos por Jeffrey Epstein, durante una declaración a puerta cerrada que duró varias horas en Chappaqua, Nueva York.
“No vi nada y no hice nada malo”, dijo Clinton en su declaración inicial, difundida en redes sociales al inicio de la sesión. El exmandatario demócrata respondió preguntas bajo juramento ante la Comisión de Supervisión de la Cámara de Representantes, en el marco de una investigación sobre los vínculos de figuras públicas con el financiero fallecido.
Se trata de la primera vez que un expresidente es obligado a testificar ante el Congreso. La comparecencia ocurrió un día después de que Hillary Clinton, exsecretaria de Estado, declarara ante el mismo panel. Ninguno de los dos ha sido acusado de irregularidades.
El presidente de la comisión, el republicano James Comer, destacó que el objetivo es esclarecer la rendición de cuentas en casos de poder y riqueza, en un contexto donde varios hombres influyentes mantuvieron relaciones con Epstein tras su condena en 2008 en Florida por cargos relacionados con prostitución de menores.
Clinton reconoció que su relación con Epstein y Ghislaine Maxwell —condenada por tráfico sexual— se remonta a finales de los 90 y principios de los 2000, pero insistió en que cortó todo contacto mucho antes de que salieran a la luz los crímenes en 2008. Afirmó que probablemente no recordaría detalles específicos de eventos de hace más de 20 años, pero reiteró que nunca presenció señales de abusos.
Tras dos horas de preguntas, legisladores demócratas indicaron que Clinton cooperó y respondió sin invocar la Quinta Enmienda. Republicanos, en cambio, valoraron la oportunidad de interrogarlo bajo juramento, aunque Comer aclaró que no se acusa al expresidente de delitos.
La comisión ha recopilado evidencia de que Epstein visitó la Casa Blanca 17 veces durante la presidencia de Clinton y que este voló 27 veces en el avión del financiero. Fotos desclasificadas muestran a Clinton junto a Maxwell y en situaciones con personas de rostros censurados.
Demócratas aprovecharon la sesión para exigir que el presidente Donald Trump también testifique, argumentando que establece un precedente de rendición de cuentas. Trump expresó pesar por la situación de Clinton y negó cualquier implicación en los hechos.
La comisión planea publicar pronto la transcripción y grabación de las declaraciones de ambos Clinton.