Tanhuato, Michoacán.- Michoacán vivió este miércoles una jornada de violencia y bloqueos luego de un operativo federal que permitió detener a 12 presuntos integrantes de una célula delictiva vinculada por autoridades y reportes de inteligencia al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Entre los detenidos se encuentran Marisol “N” y Lourdes “N”, identificadas como hija y pareja sentimental, respectivamente, de Heraclio “N”, alias “Tío Lako”, señalado como jefe regional de esa organización criminal.
El operativo se realizó en las localidades de Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato, y Colesio, en Ecuandureo, como resultado de trabajos de inteligencia y coordinación entre fuerzas federales. Participaron elementos del Ejército, Marina, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y Fiscalía General de la República. Inicialmente fueron detenidas nueve personas y posteriormente se informó de tres capturas adicionales, con lo que la cifra ascendió a 12.
Entre lo asegurado se encuentran dos inmuebles y 64 vehículos, uno de ellos blindado. También fueron decomisadas 16 armas de fuego, entre ellas una ametralladora calibre .50, cuatro ametralladoras Minimi calibre 5.56 milímetros, nueve armas largas y un arma corta, además de dos aditamentos lanzagranadas, cartuchos y cargadores. A esto se suman ocho artefactos explosivos improvisados, siete motocicletas, un dron, droga y equipo táctico.
El objetivo principal del despliegue, Heraclio “N”, “Tío Lako”, no fue detenido. Reportes previos lo identifican como presunto jefe regional del CJNG en la zona norte de Michoacán, particularmente en los municipios de Tanhuato y Ecuandureo.
La respuesta criminal
La reacción del grupo delictivo convirtió la operación en una jornada de violencia que afectó amplias zonas del estado. Después de las detenciones comenzaron los bloqueos carreteros y la quema de vehículos en distintos puntos de Michoacán. El sistema estatal de videovigilancia llegó a registrar afectaciones en 24 puntos.
Los reportes señalaron bloqueos y vehículos incendiados en municipios como Zamora, Ecuandureo, La Piedad, Morelia, Zacapu y Tangancícuaro. En algunos casos, los delincuentes habrían obligado a conductores a entregar sus vehículos para utilizarlos en los bloqueos y posteriormente prenderles fuego.
La respuesta dejó en evidencia la capacidad de reacción de la organización criminal. El objetivo de los bloqueos fue generar interrupciones en las principales vías de comunicación y dificultar el desplazamiento de las fuerzas de seguridad, además de provocar temor entre la población.
Ante la emergencia, autoridades estatales y federales activaron el denominado Plan Antibloqueo y desplegaron elementos para recuperar las carreteras afectadas. El Gobierno de Michoacán informó posteriormente que las principales vías habían sido liberadas y que la circulación comenzaba a normalizarse.



