Así va los puentes a la cascada de Cusárare
Chihuahua,Chih.- La construcción de los dos puentes vehiculares que darán acceso a la Cascada de Cusárare, ubicada en el municipio de Guachochi, a unos 25 kilómetros al sureste de Creel, ha alcanzado un avance del 65 por ciento, según informó la Secretaría de Turismo del estado. Este proyecto, financiado íntegramente con 12 millones de pesos de recursos estatales, se realiza con estribos y pilas de concreto hidráulico, diseñados para resistir las condiciones del entorno.
Los puentes, de 22.2 y 33.4 metros de longitud respectivamente, estarán concluidos antes de que finalice 2025, lo que representa un paso significativo para mejorar la infraestructura turística en la Sierra Tarahumara.
El secretario de Turismo, Edibray Gómez Gallegos, junto con el subsecretario Orlando Barraza Chávez y su equipo, realizaron una visita de inspección al sitio para verificar de primera mano el progreso de las obras. Este esfuerzo refleja el compromiso del gobierno estatal por impulsar el desarrollo económico y turístico de la región, especialmente en comunidades indígenas como las ejidatarias rarámuri, cuya economía depende en gran medida de los visitantes que acuden a la cascada, uno de los atractivos naturales más destacados de Chihuahua.
La Cascada de Cusárare, con una caída permanente de 30 metros, es un destino icónico dentro de la región de la Sierra Tarahumara, conocida por su riqueza natural y cultural. Forma parte de un corredor turístico que incluye el Pueblo Mágico de Creel y las Barrancas del Cobre, atrayendo a miles de visitantes cada año. Sin embargo, durante la temporada de lluvias, de junio a septiembre, el río Cusárare crece considerablemente, dificultando o incluso impidiendo el acceso vehicular. Esto obliga a los turistas a cruzar a pie o en botes improvisados, lo que representa un riesgo para su seguridad y limita la afluencia de visitantes, afectando los ingresos de las familias locales que ofrecen servicios como guías, artesanías, alimentos y hospedaje.

Una vez finalizados, los puentes no solo garantizarán un acceso más seguro y cómodo, sino que también permitirán que la cascada sea visitada durante todo el año, incluso en épocas de lluvias intensas. Esto podría incrementar significativamente el número de turistas, potenciando la economía de las comunidades rarámuri y fortaleciendo la oferta turística de la región. Además, al mejorar la conectividad, se espera que se desarrollen nuevos productos turísticos, como recorridos integrados que combinen la cascada con otros puntos de interés cercanos, como el Parque de Aventura Barrancas del Cobre o el tren Chepe.
La Sierra Tarahumara, donde se ubica Cusárare, es una región de gran valor cultural y ambiental, hogar de los rarámuri, un pueblo indígena conocido por su conexión profunda con la naturaleza y su resistencia física, famosa gracias a eventos como las carreras de ultramaratón. La cascada, enclavada en un paisaje de bosques de pino y cañones, ofrece a los visitantes no solo un espectáculo natural, sino también la oportunidad de conocer la cultura rarámuri a través de sus artesanías, como cestas de sotol y textiles, y de interactuar con las comunidades locales en un entorno respetuoso.
Para quienes planeen visitar la Cascada de Cusárare una vez que los puentes estén listos, el acceso desde Creel es sencillo, con un trayecto de unos 30 minutos en auto. La zona ofrece actividades como caminatas, observación de aves y fotografía, además de la posibilidad de adquirir productos artesanales directamente de las familias locales. Es recomendable llevar ropa adecuada para caminatas, respetar las indicaciones de los guías y apoyar la economía local comprando en los mercados o contratando servicios de la comunidad.



