Ciudad Juárez, Chihuahua.- Un pastor de 61 años fue brutalmente asesinado a golpes por un interno recién ingresado en un centro de rehabilitación cristiana ubicado al sur de la ciudad, en un hecho que conmociona a la colonia Kilómetro 29 y pone en tela de juicio la seguridad en estos establecimientos. El crimen ocurrió la noche del viernes 7 de noviembre y dejó como saldo la detención inmediata del responsable, mientras las autoridades investigan posibles fallas en los protocolos de ingreso.
El ataque tuvo lugar en el centro «La Entrada Triunfal», un albergue dedicado a la atención de personas con adicciones, situado en el cruce de las calles Antonio Rábago y Batalla de Tierra Blanca. La víctima, identificada como Mauro Cabañas, atendía en ese momento a un grupo de internos cuando el agresor, Ericsel Ávila Viatis, de 30 años y originario de Oaxaca, lo sorprendió con una agresión violenta. Fuentes policiales indican que Ávila Viatis había llegado apenas horas antes al lugar, enviado por su familia para iniciar un tratamiento de desintoxicación, pero su conducta cambió abruptamente al interior del inmueble.
Vecinos del sector alertaron al número de emergencias 911 alrededor de las 20:00 horas, al observar a un hombre actuando de manera agresiva en las inmediaciones del centro. Elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal llegaron minutos después y encontraron a Ávila Viatis golpeando repetidamente al pastor con un bate metálico, que presentaba manchas de sangre fresca. Cabañas yacía sin signos vitales en el suelo, con heridas graves en la cabeza y el torso.
Tras un breve forcejeo, los uniformados sometieron al sospechoso, quien opuso resistencia inicial, y aseguraron el arma improvisada. El detenido fue trasladado de inmediato a las instalaciones de la Policía Municipal y posteriormente puesto a disposición del Ministerio Público. La Fiscalía General del Estado de Chihuahua (FGE) asumió el caso como homicidio calificado y ordenó el acordonamiento de la escena para recolectar evidencias, incluyendo huellas y testimonios de otros internos que presenciaron parte del altercado. Hasta el momento, no se reportan lesiones en testigos ni la participación de terceros en el crimen.
El cuerpo de la víctima fue llevado al Servicio Médico Forense (Semefo) para la necropsia de ley, que determinará con precisión la causa de muerte y el tiempo transcurrido desde el deceso. Personal forense también peritó el bate como objeto principal del ataque, confirmando su uso en la golpiza que acabó con la vida del religioso.
Protocolos en revisión ante señalamientos previos
El centro «La Entrada Triunfal» opera desde hace años en la zona sur de Ciudad Juárez como un espacio de apoyo espiritual y rehabilitación, con énfasis en la fe evangélica para combatir las adicciones. Sin embargo, residentes de la colonia Kilómetro 29 han denunciado en repetidas ocasiones la presencia constante de internos en las calles aledañas, lo que genera tensiones en el vecindario. Autoridades municipales anunciaron que revisarán los protocolos de seguridad en anexos y centros similares, incluyendo evaluaciones psicológicas previas al ingreso y mayor vigilancia durante las primeras 24 horas de estancia.
La FGE descartó de entrada la intervención de pandillas o disputas externas, apuntando a un posible arrebato impulsivo del agresor, posiblemente relacionado con su condición de adicción o abstinencia inicial. La carpeta de investigación permanece abierta, con peritajes toxicológicos pendientes para el interno y análisis de su historial delictivo en Oaxaca, donde se le vincula a pequeños robos pero no a violencia grave.
La violencia persiste en Chihuahua con hallazgos macabros
Este homicidio se suma a una oleada de violencia que azota el estado, donde las autoridades lidian con fosas clandestinas y ataques armados en diversas regiones. Apenas el 4 de noviembre, en el poblado de Santo Domingo, municipio de Aquiles Serdán, la FGE recuperó diez cadáveres de hombres dentro de la llamada Cueva del Diablo, un tiro de mina abandonado de 110 metros de profundidad en la zona de la mina San Antonio.
El operativo inició tras el reporte de la desaparición de cuatro personas originarias de Durango, quienes viajaban para instalar máquinas tragamonedas en la región. Elementos de la Agencia Estatal de Investigación descendieron al socavón y localizaron inicialmente cuatro cuerpos, seguidos de seis más en jornadas posteriores, todos en avanzado estado de descomposición. Algunos restos datan de semanas recientes, mientras otros podrían remontarse a meses atrás, según peritos forenses. La FGE no ha identificado a las víctimas ni establecido las causas exactas de muerte, pero preliminares apuntan a asfixia o golpes, con indicios de que el sitio funge como fosa común para ejecuciones ligadas al crimen organizado. Las labores de búsqueda continúan, ante la sospecha de más restos en el interior.
En paralelo, el pasado fin de semana un ataque armado en el municipio de Guachochi dejó siete personas muertas y cinco heridas, en un incidente atribuido a disputas entre grupos delictivos en la Sierra Tarahumara. Estos eventos subrayan la persistencia de la inseguridad en Chihuahua, donde la FGE reporta un incremento del 15 por ciento en homicidios durante el último trimestre, impulsado por el control territorial de carteles y el tráfico de drogas. Autoridades estatales prometen reforzar operativos conjuntos con la Guardia Nacional, aunque la ciudadanía demanda resultados concretos en la prevención.



