Ciudad Juárez, Chihuahua.- Ante una concentración estimada en más de 15 mil simpatizantes y militantes procedentes de distintos puntos de la entidad, Marco Bonilla Mendoza rindió protesta formal este sábado como coordinador estatal de la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad del Partido Acción Nacional, en un acto multitudinario celebrado en el corazón de esta frontera.
El evento contó con la presencia central en el presídium de la gobernadora del estado, Maru Campos Galván, así como de la dirigente estatal del PAN, Daniela Álvarez, y del líder nacional del blanquiazul, Jorge Romero, quienes arroparon el nombramiento del alcalde con licencia de Chihuahua capital y refrendaron la unidad institucional y partidista rumbo a la contienda por la gubernatura del estado para el proceso electoral de 2027. La elección de Ciudad Juárez para este nombramiento estratégico subraya la intención del partido político de disputar con fuerza el bastión fronterizo, considerado el epicentro político y poblacional más importante de la región.
Durante su mensaje central ante la estructura partidista y diversos liderazgos regionales, Bonilla enfatizó que la frontera representa un pilar fundamental para el desarrollo de la entidad y delineó una agenda orientada a la cohesión social, la defensa de las instituciones y la continuidad de los gobiernos de corte humanista característicos de su instituto político. Asimismo, anunció el arranque de recorridos permanentes por los municipios chihuahuenses para consolidar la estructura interna de Acción Nacional.
El evento congregó a figuras clave de la escena política local y estatal, incluidos exfuncionarios y operadores políticos que destacaron la capacidad de diálogo y la construcción de acuerdos lograda por el edil con licencia. La llegada masiva de simpatizantes generó intensos operativos viales y congestión vehicular en arterias principales del centro histórico de Ciudad Juárez, tales como las avenidas Vicente Guerrero, 16 de Septiembre, Ramón Corona y Lerdo.
Este despliegue en territorio juarense encendió formalmente el escenario político estatal de cara a la renovación del Poder Ejecutivo local, posicionando la disputa territorial entre las principales fuerzas políticas en el umbral del proceso electoral.



