Washington, D.C.- En un movimiento que fortalece la posición del presidente argentino Javier Milei a días de las elecciones legislativas del 26 de octubre, el Banco Central de Argentina y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos firmaron un acuerdo de línea swap por 20 mil millones de dólares. Anunciado este lunes 20 de octubre, el pacto busca estabilizar la economía argentina, preservar la estabilidad de precios y promover un crecimiento sostenible en un país marcado por recurrentes crisis económicas.
El acuerdo, descrito como un voto de confianza de la administración de Donald Trump hacia Milei, establece los términos para un intercambio bilateral que incrementará la liquidez de las reservas internacionales de Argentina. La medida llega en un contexto de alta presión para el gobierno libertario, que enfrenta una contienda electoral clave para consolidar su agenda de reformas de austeridad y apertura de mercados. La semana pasada, Milei se reunió con Trump en la Casa Blanca, mientras su ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo encuentros en Washington con inversores y representantes del Fondo Monetario Internacional, reforzando los lazos financieros con Estados Unidos.
La firma del acuerdo disipó temores de los mercados, que habían mostrado preocupación tras las declaraciones de Trump la semana pasada, cuando sugirió que la ayuda dependería de un «buen resultado electoral». Esta incertidumbre había generado nerviosismo entre los inversores, temerosos de que el respaldo económico se retrasara hasta después de los comicios.
Reacción positiva en los mercados
La respuesta de los mercados no se hizo esperar. Los bonos en dólares de Argentina registraron alzas tras el anuncio, con los instrumentos con vencimiento en 2035 subiendo 0.6 centavos, alcanzando un máximo diario de aproximadamente 56 centavos por dólar, según datos de Bloomberg. Este repunte refleja la confianza renovada en la capacidad del gobierno argentino para estabilizar su economía con el respaldo estadounidense.
El acuerdo también busca apuntalar al peso argentino, que ha enfrentado una fuerte presión en 2025. En lo que va de octubre, la moneda acumula una depreciación del 5.7 por ciento, mientras que en el año la caída asciende a casi el 30 por ciento, el peor desempeño entre los mercados emergentes. Para contrarrestar esta tendencia, el Tesoro de EE.UU. ha intervenido activamente, con ventas estimadas de más de 200 millones de dólares en pesos el viernes 17 de octubre, sumadas a otras operaciones previas, según operadores de divisas en Argentina.
Desafíos electorales y económicos en el horizonte
A pesar del impulso que representa el acuerdo, Milei enfrenta un panorama complejo. Las elecciones legislativas del próximo domingo renovarán la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado, en un momento en que el partido libertario, con menos del 15 por ciento de representación en el Congreso, necesita un resultado sólido para avanzar con su agenda de reformas estructurales. Una reciente derrota en comicios provinciales ya había generado turbulencias, con caídas en los bonos y el peso, lo que aumentó la inquietud sobre la capacidad del gobierno para mantener el apoyo político y la confianza de los inversores.
La persistente depreciación del peso, a pesar de las intervenciones del Banco Central y el respaldo de EE.UU., sigue siendo un dolor de cabeza. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, había anticipado durante un mes que el acuerdo estaba en camino, lo que ayudó a mitigar parte de la incertidumbre. Sin embargo, el rechazo hacia Milei ha crecido en las últimas semanas, con críticas a su estilo de gobierno y a medidas que algunos sectores han calificado de «motosierra de su propio chocolate», en alusión a su retórica de recortes drásticos.
El acuerdo con EE.UU. representa un lifeline para Argentina, pero no resuelve por sí solo los desafíos estructurales del país. Con una historia de crisis económicas y promesas incumplidas, el gobierno de Milei apuesta por este respaldo internacional para demostrar que sus reformas orientadas al mercado son viables. Sin embargo, el resultado de las elecciones legislativas será crucial para determinar si el presidente podrá consolidar su proyecto o si enfrentará un camino más empinado en su búsqueda de estabilidad económica y apoyo político.



