Ciudad de México.— La administración federal presentó este martes un programa emergente de 12 acciones prioritarias que se aplicarán en un plazo de 120 días en el Instituto Mexicano del Seguro Social, destinando una inversión de 11 mil 745 millones de pesos para mejorar la infraestructura hospitalaria, las condiciones laborales y la calidad de los servicios médicos a nivel nacional.
Durante la conferencia matutina oficial, la titular del Ejecutivo federal detalló que el plan comprende medidas de alto impacto operativo y financiero que incluyen aumentos salariales, basificación de personal y compras consolidadas de equipo médico de alta tecnología.
Por su parte, el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, precisó que la estrategia contempla un incremento salarial del 8 por ciento —el más alto de las últimas dos décadas, dividido en sueldo base y ayuda de renta—, así como la basificación de 10 mil 939 trabajadores entre los meses de octubre y noviembre.
El plan también prevé la apertura, a partir del próximo 3 de noviembre, de una convocatoria para la contratación expedita de 2 mil 500 médicos especialistas destinados a zonas de difícil cobertura, además de la adquisición de 100 equipos médicos de alta tecnología, que comprenden aceleradores lineales, resonancias magnéticas, tomógrafos y mastógrafos, junto con la compra de casi 3 mil aparatos adicionales mediante subastas inversas.
Dentro de los puntos aprobados se incluyó la dotación de 18 mil 16 camillas y camas nuevas para las áreas de urgencias y hospitalización, la ejecución de un programa de mantenimiento correctivo y preventivo para sistemas de aire acondicionado, elevadores y lavandería, y la eliminación del cierre de agendas de citas para consultas de especialidad durante el cierre de año.
Las autoridades federales señalaron que estas acciones extraordinarias buscan dar respuesta al rezago acumulado y optimizar la capacidad operativa de las unidades médicas del Seguro Social en todo el país.



