Ciudad de México.- Los mercados financieros internacionales y nacionales experimentan una marcada presión debido al continuo incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, un fenómeno impulsado por un entorno global de aversión al riesgo y por la expectativa de que la Reserva Federal mantendrá una postura restrictiva durante lo que resta del año.
Esta situación ha debilitado a las monedas emergentes, incluido el peso mexicano, reflejándose de manera directa en el tipo de cambio.
La presión sobre la divisa estadounidense se intensificó luego de que la tasa de los bonos con vencimiento a 30 días registrara su sexto día consecutivo al alza. Este instrumento financiero alcanzó un nivel de 5.56 por ciento, tras haber tocado un máximo previo de 5.61 por ciento, cifras que no se observaban desde el año 2002.
Como resultado de este comportamiento en los mercados de deuda estadounidense, el tipo de cambio cotizó en 18.06 pesos por dólar, posicionándose en su nivel más alto desde finales del mes de marzo.



