Parral, Chihuahua. — Un grupo aproximado de 80 habitantes de las comunidades Atascaderos, Guadalupe y Calvo arribó este martes a la ciudad de Hidalgo del Parral tras abandonar sus hogares por amenazas y actos de violencia perpetrados por grupos armados en la región serrana.
Los desplazados, en su mayoría familias completas, llegaron en condiciones de urgencia y sin denuncias formales presentadas ante las autoridades hasta el momento. Fuentes cercanas a los afectados indicaron que el éxodo se produjo como respuesta directa a la intensificación de enfrentamientos, presencia de hombres armados y amenazas que han generado miedo generalizado en la zona.
La sierra de Guadalupe y Calvo ha sido escenario recurrente de disputas territoriales entre grupos delictivos desde hace varios años, con reportes de balaceras, confinamiento forzado de comunidades indígenas y mestizas, así como desplazamientos previos documentados en localidades como Atascaderos. En los últimos meses se han registrado eventos violentos cercanos, incluyendo enfrentamientos que dejaron personas sin vida y uso de artefactos explosivos, lo que ha agravado la inseguridad y forzado salidas masivas o parciales de pobladores.
Hasta ahora, no se cuenta con una cifra oficial confirmada por instancias gubernamentales sobre este arribo específico, ni se han detallado las medidas de atención inmediata que recibirán las personas afectadas en Parral. Autoridades locales y estatales se espera que brinden información adicional en las próximas horas, incluyendo posibles apoyos en albergue, alimentación y evaluación de riesgos para un eventual retorno seguro.
Este caso se suma a la tendencia de desplazamiento forzado en la Sierra Tarahumara y zonas colindantes, donde municipios como Guadalupe y Calvo concentran la mayoría de los registros en años recientes, impulsados por la lucha de grupos criminales por el control de rutas, recursos y territorios. Organizaciones de derechos humanos y comisiones estatales han alertado sobre la persistencia de esta problemática, que afecta principalmente a comunidades indígenas ódami y rarámuri, así como a población mestiza.
Se recomienda a la población mantenerse atenta a comunicados oficiales y evitar zonas de riesgo en la sierra mientras persistan los reportes de inestabilidad.