Sídney, Australia. – El primer ministro australiano, Anthony Albanese, declaró este martes que los dos hombres armados responsables del tiroteo masivo en la celebración de Janucá en Bondi Beach actuaron motivados por la “ideología del Estado Islámico (ISIS)”.El ataque, ocurrido el domingo por la tarde, dejó 15 muertos —incluida una niña de 10 años y un superviviente del Holocausto— y decenas de heridos, en lo que se considera el peor incidente de este tipo en Australia desde 1996.
Las autoridades identificaron a los sospechosos como Sajid Akram, de 50 años —abatido por la policía en el lugar—, y su hijo Naveed, de 24 años, quien permanece en coma tras ser herido. En el vehículo de los atacantes se hallaron dos banderas caseras de ISIS y artefactos explosivos improvisados.Albanese calificó el hecho como una “perversión radical del Islam” y prometió endurecer las estrictas leyes de armas del país, incluyendo límites al número de armas por persona y revisiones periódicas de licencias para detectar radicalización. Akram poseía seis armas legales, obtenidas tras una licencia emitida en 2023.
La investigación reveló que el hijo había estado en el radar policial desde 2019 por vínculos con un presunto comandante yihadista en Sídney, aunque no se consideró amenaza inmediata. Ambos viajaron recientemente a Filipinas, pero autoridades de ese país y australianas descartaron conexiones confirmadas con grupos terroristas locales.
El ataque ha reavivado críticas al gobierno por no abordar el aumento del antisemitismo en Australia, intensificado desde el conflicto en Gaza. Incidentes previos incluyen incendios en sinagogas y restaurantes kosher. La comunidad judía de Bondi, histórica refugio para refugiados post holocausto, expresó conmoción y temor.En medio del horror, emergió la figura heroica de Ahmed el Ahmed, un ciudadano australiano de origen sirio que desarmó a uno de los pistoleros, salvando posiblemente vidas. Herido por varios disparos, es aclamado como “héroe” por líderes como Albanese y el premier estatal Chris Minns. Una campaña de recaudación superó el millón de dólares australianos
La policía federal califica el incidente como terrorismo inspirado en ISIS, sin evidencia de una célula mayor. Memoriales improvisados cubren Bondi Beach, donde la solidaridad contrasta con el dolor por las víctimas.
Australia enfrenta ahora un debate sobre seguridad, control de armas y combate al extremismo, mientras la investigación avanza.



