París, Francia.- La Agencia Internacional de la Energía (AIE) acordó este miércoles liberar de forma unánime 400 millones de barriles de petróleo de sus reservas estratégicas, la mayor operación de este tipo en su historia, para mitigar la disrupción en el suministro global causada por el cierre efectivo del estrecho de Ormuz en el marco del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán.
El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, anunció la medida en una declaración en vivo desde París, destacando que los 32 países miembros pondrán a disposición del mercado estos volúmenes para compensar la pérdida de flujos derivada del bloqueo de la vía marítima clave. “Esta es una acción importante para aliviar el impacto inmediato en los mercados, pero lo fundamental para recuperar la estabilidad es reabrir el tránsito por el estrecho de Ormuz”, enfatizó Birol.
La decisión supera con creces los 182 millones de barriles liberados en 2022 tras la invasión rusa a Ucrania y busca contrarrestar el impacto de que alrededor del 20 % de la producción mundial de petróleo transite normalmente por esa ruta, ahora intransitable por amenazas de seguridad, minado parcial por parte de Irán y ataques a buques. Analistas como Amrita Sen, de Energy Aspects, advirtieron que los 400 millones de barriles equivalen a apenas unos 25 días de cobertura frente a las estimaciones de 15 a 20 millones de barriles diarios bloqueados, lo que limita su efectividad a largo plazo.
A pesar del anuncio, los precios del crudo no cedieron. El Brent subió cerca del 3 % y se situó en torno a los 90 dólares por barril tras la intervención, mientras el WTI avanzó más del 2,3 % hasta cerca de 85 dólares. Expertos como Francesco Pesole, de ING, señalaron que se trata de una medida temporal y que solo una desescalada militar podría estabilizar el mercado de forma sostenible.
El estrecho de Ormuz enfrenta una escalada adicional, con informes de inteligencia que indican que Irán ha comenzado a colocar minas navales —aunque no de forma masiva— y que cuenta con miles de ellas en su arsenal. Además, este miércoles se reportaron impactos de proyectiles desconocidos contra tres buques cerca de la zona, según la agencia marítima británica, y Estados Unidos destruyó 16 embarcaciones iraníes minadoras en operaciones previas.
En las últimas 48 horas, los precios han mostrado volatilidad extrema: superaron los 100 dólares el lunes, cayeron más del 11 % el martes impulsados por declaraciones del presidente Donald Trump sobre un fin próximo del conflicto y aumentos de envíos saudíes alternativos por el mar Rojo, pero volvieron a subir ante la persistencia de la crisis.
La liberación coordinada representa un esfuerzo colectivo de los países de la AIE para evitar un shock mayor en los mercados energéticos, aunque analistas coinciden en que, sin resolución del conflicto, su impacto será limitado y los precios seguirán presionados al alza.