Chihuahua, Chihuahua.- El alcalde de Chihuahua, Marco Antonio Bonilla Mendoza, manifestó su respaldo a ciertos aspectos de la reforma electoral, como la reducción del número de regidurías y el ajuste de salarios, siempre que se realicen bajo un análisis de costo-beneficio. No obstante, lanzó una advertencia crítica sobre la eliminación de estructuras técnicas y la reducción del financiamiento público, señalando que estas medidas podrían dejar la puerta abierta a la entrada de dinero de procedencia ilícita y del narcotráfico en los procesos electorales.
El edil capitalino enfatizó que el fortalecimiento de los mecanismos de fiscalización del Instituto Nacional Electoral es fundamental para evitar que los partidos políticos dependan de aportaciones externas que comprometan la seguridad nacional. Bonilla subrayó que debilitar al árbitro electoral en un contexto de presencia del crimen organizado representa un riesgo sistémico para la legitimidad de los futuros gobernantes, por lo que instó a mantener una vigilancia rigurosa sobre el origen de los recursos en campaña.
En cuanto a la operatividad municipal, el presidente municipal se pronunció a favor de la elección directa de regidores, argumentando que este esquema obliga a los representantes a tener una mayor cercanía y rendición de cuentas con los ciudadanos de sus demarcaciones. Sin embargo, defendió la permanencia de las figuras plurinominales como contrapesos necesarios para evitar la concentración del poder en una sola fuerza política y garantizar la pluralidad en el Cabildo.
Finalmente, el alcalde recordó la importancia de combatir la influencia de la delincuencia no solo en las urnas, sino en la cultura popular, reiterando su postura a favor de regular los contenidos que exaltan figuras delictivas. Bonilla Mendoza concluyó que la reforma impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum debe ser analizada con cautela para no sacrificar la transparencia y la certeza democrática en aras de una austeridad que resulte contraproducente para la paz pública.