Madrid, España.- En su última columna como defensora del lector de EL PAÍS, Soledad Alcaide reflexiona sobre los cuatro años de su gestión, cargo que dejará formalmente en septiembre para ser relevada por Ana Lorite. Alcaide, quien asumió el puesto en 2022, destaca la importancia de la independencia periodística frente a las presiones de grupos de interés y la necesidad de una labor didáctica para acercar el método periodístico a los lectores.
La defensa de la independencia
Alcaide subraya que la misión de la defensoría es atender a los lectores, no a los grupos de presión que buscan un trato favorable para sus intereses. Cita como ejemplo el aluvión de correos recibidos por parte de los seguidores del grupo de k-pop BTS, quienes protestaron por una crítica negativa de un concierto. Alcaide aclara que una crítica es un texto de opinión y, por tanto, subjetivo, a diferencia de una noticia, donde se debe dar voz a las distintas versiones de los hechos.
Objetividad y transparencia
La periodista enfatiza que la objetividad no implica neutralidad, sino abordar los temas con amplitud de miras y exhaustividad en la búsqueda de información. Añade que el periodista debe hacer un esfuerzo por explicar qué sabe y aclarar las incógnitas que no haya podido resolver. Echa de menos que las informaciones no expliquen mejor la técnica periodística, lo cual, a su juicio, mejora la calidad del periódico y es agradecido por los lectores.
Adaptación a la era digital
Alcaide advierte sobre la necesidad de repensar el diseño de los géneros periodísticos en los formatos digitales. Señala que las etiquetas tradicionales para distinguir reportajes, crónicas, análisis y artículos de opinión pasan inadvertidas en la web y en la app, lo cual genera incomprensión entre lectores y redactores. Asimismo, menciona que algunos códigos, como el uso de cursiva en los titulares para indicar subjetividad, ya no son entendidos por el público.
El papel de los comentarios
En relación a los foros de comentarios, la defensora señala que, aunque son una minoría (0,50% de los suscriptores), generan mucho ruido. Aclara que la mayoría de los mensajes borrados incumplen las normas de participación y diferencia la actitud de quienes buscan mejorar el periódico con críticas constructivas de aquellos que tienen una actitud ofensiva.
Experiencia del lector y didáctica
Alcaide resalta que la relación del lector con el periódico se basa en hábitos y que cualquier cambio de formato puede ser percibido como una catástrofe. Cita como logros de su gestión, impulsados por las peticiones de los lectores, el reajuste del tamaño de letra en los pasatiempos y la segmentación de las alertas de móvil.
Finalmente, la defensora subraya que su labor no consiste en enjuiciar a los periodistas, sino en hacer de portavoz de los intereses de los lectores y explicarles cómo se ha realizado el trabajo. Ha intentado ser didáctica para paliar el desconocimiento general sobre el método periodístico y acercar el periodismo a la audiencia.



