CHIHUAHUA, Chihuahua.- Transportistas y choferes de carga denunciaron una proliferación de retenes en la carretera Juárez-Chihuahua, donde presuntamente operan en complicidad agentes federales, estatales y grupos delictivos para extorsionar y asaltar a los viajeros.
De acuerdo con testimonios y reportes de los afectados, en un tramo corto se pueden contabilizar múltiples puntos de revisión operados por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR), la Guardia Nacional y la fiscalía estatal, concentrándose principalmente en zonas como Villa Ahumada, el kilómetro 302 y el kilómetro 80.
Los denunciantes señalaron directamente a mandos policiales de realizar inspecciones minuciosas a las unidades de carga para posteriormente alertar a grupos delictivos sobre la mercancía que transportan. Tras superar los retenes oficiales, las unidades son interceptadas por convoyes de civiles armados, quienes despojan a los conductores de los camiones, dinero en efectivo e identificaciones bajo amenazas de muerte para evitar denuncias formales.
Aunado a los robos con violencia, los transportistas acusaron que el personal de la Guardia Nacional y de las fiscalías exige sistemáticamente cuotas económicas que van desde los mil pesos hasta miles de dólares a los choferes para permitirles continuar su ruta, independientemente de que la documentación del vehículo y la carga se encuentre en regla.
Los afectados informaron que han comenzado a documentar la ubicación exacta de estos retenes mediante fotografías y videos con el fin de visibilizar la problemática que mantiene en constante riesgo al sector del transporte en el estado.



