Nueva York, EE-UU.- Los Knicks de Nueva York emitieron una alerta a sus aficionados para que asistan con la menor cantidad de pertenencias posibles al Juego 3 de las Finales de la NBA, solicitando además que arriben al Madison Square Garden con al menos dos horas de anticipación. El endurecimiento de los protocolos responde al despliegue de un operativo especial de seguridad con motivo de la asistencia del presidente Donald Trump al encuentro deportivo programado para este lunes.
La directiva del equipo informó que se aplicará una estricta política que prohíbe el ingreso de cualquier tipo de bolsas, implementando además filtros de revisión con procedimientos similares a los de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Los organizadores precisaron que el recinto no contará con servicio de resguardo para los objetos que no cumplan con la lista de artículos autorizados, la cual fue publicada formalmente en coordinación con el Servicio Secreto de los Estados Unidos.
El mandatario estadounidense, quien mantiene una conocida afición por la escuadra neoyorquina, confirmó el viernes su asistencia al partido, lo que representará el regreso de una serie por el campeonato de la NBA a la mítica arena de Manhattan por primera vez desde 1999. Esta visita se suma a la participación de Trump en otros eventos deportivos de gran escala durante su segundo mandato en la Casa Blanca, tales como el Super Bowl, las 500 Millas de Daytona y la Copa Ryder.
Como consecuencia directa de las disposiciones de seguridad presidencial, el Departamento de Policía de Nueva York canceló de manera definitiva la tradicional fiesta masiva para ver el partido en las inmediaciones exteriores del Garden. Las autoridades locales argumentaron que este tipo de concentraciones callejeras ya representaban un reto operativo complejo para la corporación, situación que se agravó tras los disturbios registrados el viernes pasado, cuando más de dos docenas de personas fueron arrestadas luego de que los festejos por el triunfo de los Knicks ante los Spurs de San Antonio se desbordaran hacia la vía pública.
Pese a la cancelación del evento en el exterior de la arena, las celebraciones oficiales autorizadas por el club se mantendrán vigentes en sedes alternativas controladas. Los Knicks informaron que las fiestas programadas en el Wollman Rink de Central Park y en el Brooklyn Bowl operarán con normalidad bajo esquemas de registro previo, reportando un cupo totalmente lleno desde la tarde de este domingo de cara al compromiso del lunes por la noche.



