Ciudad de México.- En un movimiento que cimbró el tablero político del estado de Nayarit, el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) oficializó este lunes el nombramiento de Jasmín Bugarín Rodríguez como coordinadora de los trabajos de defensa de la transformación en la entidad, configurando lo que analistas y militantes ya catalogan como la primera gran víctima de los criterios de paridad de género en el proceso interno rumbo a 2027.
La designación, anunciada desde la cúpula nacional del partido, dejó fuera de la jugada principal a los perfiles que punteaban las mediciones demoscópicas de los últimos meses: la alcaldesa de Tepic, Geraldine Ponce, y el alcalde con licencia de Bahía de Banderas, Héctor Santana.
De acuerdo con diversas encuestas de opinión pública y estudios de competitividad levantados en territorio nayarita, el escenario mostraba una cerrada disputa en la parte alta de las preferencias. Por un lado, la munícipe capitalina Geraldine Ponce se posicionaba sólidamente en los primeros sitios del reconocimiento ciudadano y la intención de voto. En tanto, Héctor Santana registraba altas calificaciones en competitividad electoral y respaldo efectivo en las mediciones más recientes, superando por márgenes considerables a otros contendientes y consolidándose como uno de los activos más rentables para la coalición oficialista.
No obstante el peso de las boletas y los números en favor de los punteros, la dirigencia nacional optó por aplicar estrictamente el listón de la paridad competitiva de género, privilegiando el factor de género sobre la preferencia porcentual bruta. Ante este panorama estatutario y los equilibrios internos de la alianza con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Jasmín Bugarín Rodríguez fue catalogada por la cúpula como la mujer con mayor competitividad ponderada bajo dichos criterios de género, relegando las aspiraciones de Santana y desplazando el capital político acumulado por Ponce en la capital del estado.
El destape genera lecturas divididas al interior del lopezobradorismo en Nayarit. Por un lado, la medida refrenda el cumplimiento institucional de las cuotas de género que marcarán las próximas elecciones a gubernaturas en el país; por el otro, abre interrogantes sobre el costo político que representa para Morena haber dejado en el camino a sus competidores mejor posicionados en las preferencias populares, abriendo una etapa de negociación interna para cerrar filas de cara a los comicios venideros.



