Chihuahua, Chih.- El diputado panista Arturo Zubía Fernández, presidente de la Comisión del Agua en el Congreso del Estado de Chihuahua, presentó un Punto de Acuerdo aprobado por unanimidad en la tribuna del Congreso local. Este exhorto dirigido a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) busca implementar un plan integral de mantenimiento y rehabilitación del Río Conchos, principal afluente del Río Bravo en la región centro-sur de Chihuahua. La propuesta surge en medio de una sequía extrema que ha reducido el caudal del río a niveles históricos bajos, amenazando no solo el abastecimiento local, sino también el cumplimiento del Tratado Internacional de Aguas de 1944 con Estados Unidos.
El Punto de Acuerdo obliga a Conagua a ejecutar un plan integral de limpieza del lecho, desazolve, retiro de basura, delimitación de márgenes y reforzamiento de taludes. Zubía destacó que la sequía actual es una «oportunidad técnica» para estas labores, ya que expone zonas antes inundadas, reduciendo costos y complejidad.
Inspeccionar bombas, represas y concesiones de agua (muchas ilegales) para controlar el volumen real. Se deben aplicar sanciones por incumplimiento de la Ley de Aguas Nacionales; asegurar el abastecimiento pendiente a Camargo y otras comunidades, priorizando el uso humano y agrícola sostenible; presentar un reporte detallado a la Comisión del Agua del Congreso sobre avances y usuarios irregulares.
Este no es el primer llamado de Zubía, en marzo , impulsó una mesa de trabajo con Conagua, JCAS (Junta Central de Agua y Saneamiento) y autoridades locales para equidad en el acceso hídrico. En junio, exigió investigaciones por «robo de agua» con Profepa y FGR. En agosto, denunció la inacción de Conagua ante extracciones ilegales.
La Crisis en el Río Conchos
El Río Conchos, que nace en las sierras de Chihuahua y recorre más de 500 km antes de desembocar en el Río Bravo, es vital para la agricultura, el consumo humano y la industria en municipios como Delicias, Camargo, Meoqui y Saucillo. Sin embargo, la sequía prolongada —iniciada en 2021 y agravada en 2024-2025— ha dejado el río en condiciones críticas:
En junio el caudal era «casi nulo» en tramos como Saucillo y Rosetilla, con solo «lunares de agua» visibles, lo que impide incluso el tránsito de pequeñas embarcaciones. Las presas clave, como La Boquilla (15.3% de capacidad en enero de 2025) y Las Vírgenes (alrededor del 15%), operan en mínimos históricos, con un promedio estatal de embalses del 19.15%.
La falta de flujo ha provocado la emigración de aves en sitios Ramsar (humedales protegidos) como el de Meoqui, afectando la biodiversidad y el turismo. En comunidades rurales, se reporta escasez para el riego agrícola (que consume el 70% del agua disponible) y el agua potable, con más de 90 tomas clandestinas (bombas ilegales) desviando el recurso río arriba. Esto ha generado conflictos locales, como disputas entre Camargo y San Francisco de Conchos por la apertura de válvulas en La Boquilla.
Según el Monitor de Sequía de Conagua, el 100% de los 67 municipios de Chihuahua padecen sequía, con 35 en categoría excepcional (D4) —la más grave— y 29 en extrema (D3). Esto es el peor episodio desde 1985, con precipitaciones en 2024 un 50% por debajo del promedio. El ciclo agrícola 2025 está en riesgo, con solo dos distritos de riego (en Juárez y Ojinaga) posiblemente operativos.
Zubía Fernández enfatizó que «el deterioro del caudal impide que el agua fluya hacia comunidades como Camargo», donde solo dos galerías filtrantes operan, dejando fraccionamientos sin suministro. Además, el azolvamiento, sedimentación e invasiones en las márgenes han reducido la capacidad hidráulica del río, exacerbando la evaporación y filtraciones.



